La Artroscopia es un tipo de cirugía mínimamente invasiva utilizada para ver dentro de la rodilla por medio de una cámara diminuta que se introduce mediante pequeños cortes en la rodilla. Este tipo de cirugía es bastante favorable al momento de la recuperación, ya que, a diferencia de la cirugía abierta, la recuperación es mucho más rápida y mejor.

Para poder realizar este tipo de cirugía es muy importante contar con la anestesia especial, según sea el caso de cada paciente.

Se puede utilizar:

Anestesia local, únicamente se insensibiliza el área de la rodilla y el paciente permanece despierto.

Anestesia raquídea, se utiliza una anestesia en la columna, lo cual provocará inmovilizar al paciente de la cintura hacia abajo, pero permanecerá despierto.

Anestesia general, en esta el paciente permanece dormido y no sentirá ningún tipo de dolor.

Bloqueo de canal femoral o aductor, este tipo de anestesia se coloca en el nervio de la ingle, bloquea el dolor para utilizar menos anestesia, en este caso el paciente también permanece dormido durante la operación.

Debido a que la Artroscopia es una cirugía de mínima invasión ofrece muchos beneficios, no solo es útil para realizar una cirugía de rodilla, sino que además se pueden intervenir otro tipo de articulaciones como el hombro, la cadera, el codo, el tobillo o la muñeca. El tiempo de recuperación es menor y el paciente podrá regresar a casa el mismo día de la operación.